jueves, 5 de enero de 2017

Reseña (película): Moana

Título: Moana
Directores: Ron Clements y John Musker
Protagonizan: Auli'i Cravalho, Dwayne "The Rock" Johnson, Rachel House, Temuera Morrison, Jemaine Clement, Nicole Scherzinger.
Año: 2016

Sinopsis: En el mundo antiguo de las islas del sur del Pacífico, Moana, una auténtica navegante, zarpa en busca de una isla legendaria. Forma equipo con su héroe, el mítico semidiós Maui, para cruzar el océano en un viaje repleto de acción. En su viaje, encontrará enormes criaturas marinas, impresionantes submundos y tradiciones milenarias.

Moana es la película número 56 en el canon animado de Disney, dirigida por dos veteranos (Policías y Ratones, La Sirenita, Aladín, Hércules, El planeta del tesoro, La princesa y el sapo): Ron Clements y John Musker, con un elenco estelar que incluía a The Rock, Jemaine Clement y Lin-Manuel Miranda, y que prometía dar una visión respetuosa y renovada de los mitos y leyendas de las islas del Pacífico. Sin presiones.

De alguna manera, todo funciona. Funciona de maravilla.
Vamos primero con los aspectos buenos de la película, que me ha encantado.

¡La animación! La animación de todo es sencillamente espectacular. El agua, la arena, el pelo, la luz y la vegetación… todo es de una naturalidad increíble. Es como ver la realidad… pero más bonita, más “real”. La fluidez de los personajes y sus movimientos, su musculatura, está muy bien hecha. Todas las escenas de viaje en el océano son preciosas (casi sientes la humedad y la sal), pero hay dos momentos que enmarcar: cuando Moana encuentra la mantarraya luminosa, y la pelea contra el demonio Te Ka. Increíble animación y un trabajo de cámara excelente.

Y sobre la animación, los tatuajes de Maui se roban el show. Les explico: los tatuajes tienen a un Mini Maui propio, y el monigote es tan simpático que se roba el show siempre que sale.

¡La música! Disney jamás decepciona con la música, y esta película no es la excepción. Los números musicales varían desde la clásica balada de princesa Disney (“Cuán Lejos Voy”), un número típico y pintoresco (“Tu Lugar”) una canción coral e inspiradora (“Saber Volver”), un solo de Broadway (“De Nada”), hasta el glam rock (“Brillo”, mi favorita personal). La hermosa banda sonora instrumental, que destaca también por ella misma, está compuesta de tambores, cantos y coros tradicionales de la Polinesia.
Una mezcla así puede ser muy buena o un caos total, y por suerte termina siendo MUY buena. Es comprensible cuando la música está compuesta por Lin-Manuel Miranda (creador del musical Hamilton y ganador del Emmy, Grammy y Tony), Mark Mancina (compositor de las bandas sonoras de Tarzán, Tierra de Osos y El Rey León) y el laureado músico neozelandés Opetaia Foa’i.


Los personajes! Primero, que el doblaje les hace justicia. Y segundo, Moana es una gran protagonista. Porque a veces ocurre que en una película, sobre todo Disney, alguien termina siendo más importante que la protagonista. Pues acá, y en acuerdo con el tema de la película de “tomar las riendas y averiguar quién eres”, Moana hace su propio destino: ella pone en marcha los eventos de la película por su deseo de ver el mundo, y ella emprende la búsqueda del semidiós Maui. Todo lo contrario a la estúpida de Elsa en Frozen… pero de esa película hablaré en otro momento.

Además, Moana tiene un cuerpo distinto a la delgadez típica de otras princesas, y es algo que se aprecia y que muchas niñas apreciarán. Ahora, si las marcas de juguetes hicieran los mismo sería magnífico…
Maui es muy divertido, un semidiós que sólo quiere ser alabado y amado por los humanos, y es arrogante y soberbio, pero a pesar de todo ello es adorable. Es un embustero. Y su evolución como personaje a lo largo de la película jamás se me hizo forzada: Moana y él construyen su relación poco a poco a medida que se dan cuenta de que necesitan el uno del otro y empiezan a tomarse confianza. Al final terminan siendo casi hermanos, y es algo genial de ver.

Y un par de personajes de mención están la abuela de Moana, Tala, y el cangrejo gigante Tamatoa. La primera por ser graciosísima y encantadora a su manera excéntrica, y el segundo por ser, al mismo tiempo, despreciable y fabuloso. Definitivamente está en mi Top 10 de villanos Disney.

El mensaje del film, resumido en “tú eres quien decides ser, más allá de lo que tu sociedad o tu familia esperen de ti”, es entregado en pequeñas dosis sin hacerse pesado (que es mi problema con Zootopia), y se mantiene a lo largo de la película, hasta una escena final que da la lección sin decirla, dejando que el propio espectador la entienda. Es una película inteligente.

Lo malo…

Lo malo de Moana son dos cosas: el ritmo y la historia. La película se demora en empezar, mostrando la vida diaria de Moana en su isla y su rutina como la hija del jefe. Pero el conflicto central (devolver el Corazón de Te Fiti) tarda bastante en aparecer. Y después de aquello, el ritmo sigue siendo desigual, pero una vez Moana y Maui se encuentran la película se beneficia muchísimo de la química y el diálogo entre ambos. Hay otra escena (la pelea con Tamatoa) que me pareció muy corta, y pudo habérsele sacado mucho más potencial a un villano así.
Este tipo es demasiado cool.

Y la historia es algo que ya hemos visto muchas veces, empezando por Hércules y terminando con Enredados y Frozen hace pocos años. Sé que el punto de una historia no es el qué sino el cómo lo cuentes, pero aun así no puedo evitar que se me haga conocido todo. Maldición :(

PERO, si hablamos de hacer interesante una historia clásica y conocida, Moana la hace con creces. Una protagonista étnica y profunda con una personalidad realista, un co-protagonista hilarante, animación del mejor nivel posible, música maravillosa y un humor puro y que hará reír a cualquiera, todo con el trasfondo de una cultura rica e interesante que es tratada con respeto.

Ya mencioné que esta película me encantó?


CALIFICACIÓN: 4,8/5   

martes, 3 de enero de 2017

Reseña (película): Doctor Strange

Título: Doctor Strange: Hechicero Supremo
Basada en: Doctor Strange, de Steve Ditko y Stan Lee
Director: Scott Derrickson
Protagonizan: Benedict Cumberbatch, Chiwetel Ejiofor, Rachel McAdams, Benedict Wong, Tilda Swinton, Mads Mikkelsen.
Año: 2016

La verdad es que esta era una película con la que ya iba vendido. Benedict Cumberbatch, uno de los cómics más surrealistas de Marvel, un elenco impresionante, y un par de trailers con efectos que me dejaron con la boca abierta.
Y no me ha decepcionado.

Doctor Strange cuenta la historia de Stephen Strange, un cirujano neurólogo egoísta y arrogante, que trabaja con su exnovia Christine en uno de los mejores hospitales de Nueva York. Distraído al conducir, Strange sufre un accidente que lo deja con las manos destrozadas y daño neurológico. Buscando curarse, y después de probar todas las alternativas médicas, el doctor cruza el mundo para llegar al monasterio de Kamar Taj, donde aprenderá las artes místicas de la hechicera Ancestral, los aprendices Mordo y Wong, y se verá envuelto en una guerra sobrenatural para salvar al mundo.

Empecemos por admitir que la película es Iron Man pero mística. Eso no le quita méritos en ningún sentido.

Lo primero que destaca de Doctor Strange son los efectos visuales. Lo que hizo Inception esta película lo eleva a la onceava potencia, con construcciones dignas de M.C. Escher, fractales, paradojas, bucles, y deformaciones del espacio. La secuencia en la que Ancestral le muestra a Strange las numerosas dimensiones que existen, con todos sus horrores y maravillas, se ha convertido en una de mis escenas favoritas de Marvel (junto a la pelea de Hulk y Loki en Avengers).
Verdaderamente, el equipo de efectos especiales de la película se merece un aplauso (y si se puede, un Óscar).

  Las actuaciones también son impecables. Benedict Cumberbatch (por supuesto) interpreta muy bien al hombre arrogante, luego roto, y por último honrado en el que se convierte Strange. Tilda Swinton es una Ancestral llena de matices y profundidad, lo mismo que Benedict Wong como Wong (eso no me lo esperaba), dándole un toque de humor a un personaje bastante plano en los cómics.
Mads Mikkelsen como Kaecilius, logra, aunque no del todo, hacer que un villano de Marvel sea interesante (algo que no vemos desde Loki), mostrando la lógica y el frío razonamiento tras sus acciones. Pero el que en mi opinión se lleva la palma aquí es Chiwetel Ejiofor con su papel de Karl Mordo. Su relación con Strange, oscilando entre la amistad y la rivalidad, y la evolución del personaje hasta el final, me parecieron excelentes (además de ser un peligro bastante serio para la próxima película).

El guión y el humor de la película fueron un gran punto a favor. Tiene los chistes en los momentos justos y sabe equilibrar muy bien esos momentos con el drama. Las conversaciones de Ancestral, Mordo y Strange son brillantes a la hora de sentar el tono y la personalidad de cada uno de ellos.

Un punto menor, pero importante de todos modos, es la banda sonora. Añade mucho a la atmósfera de la película.

AHORA... mi problema principal con la película es el ritmo. Hay momentos a los que se debió prestar más atención. Darle más aire amenazante a Dormammu, caracterizar algo más a los demás aprendices de los templos. Al principio el ritmo cojea un poco, dando saltos en las escenas de rehabilitación de Strange. Es un problema menor, que no daña el resto de la película, pero aún así es como si ésta tuviera dificultades para empezar.

Doctor Strange es, definitivamente, de lo mejor que ha hecho Marvel últimamente, y pone una barra bastante alta para sobrepasar. Esperemos a ver qué nos trae Guardianes de la Galaxia vol. 2 y Spider-man Homecoming.

CALIFICACIÓN: 4,2/5