viernes, 31 de marzo de 2017

Reseña (libro): IT, de Stephen King

Nombre: IT (Eso)
Autor: Stephen King
Editorial: ???
Año: 1986

IT es una Biblia.

IT es una novela épica de terror. Dime otro libro así. Anda, uno solo. Es un libro lleno de flashbacks y flashforwards, un libro con un final hermoso (y devastador) y que oscila entre abierto y cerrado, un libro con docenas de personajes de cuyas vidas somos testigos por un corto rato, un libro en el que nos encariñamos y terminamos apoyando a los siete miembros del Club de los Perdedores. Es un libro con una narrativa que salta entre pasado y futuro sin esfuerzo y como la seda. Es un libro lleno de imágenes de pesadilla, pero también imágenes de ensueño, llenas de nostalgia y melancolía.

Y es uno de los pocos libros que al leerlo me ha dado físico miedo.

La primera parte de IT cuenta la historia del Club de los Perdedores, un grupo de seis chicos y una chica, todos marginados, que se reúnen las tardes de verano para jugar y explorar la zona boscosa de su pueblo, Derry. Los chicos son inseparables, mejores amigos (y todos están enamorados de la chica, claro), pero más allá de la amistad, los une un propósito mayor. Liberar a Derry, un pueblo maldito, de la abominación que lleva alimentándose del odio y el miedo de sus habitantes desde hace cientos de años.

La segunda parte nos muestra cómo se rompe aquel Club y plantea la inquietante pregunta: ¿hay partes de nuestra vida, nuestra niñez, que simplemente se van, desaparecen? ¿Pueden regresar? Los niños ya no son niños. La ciudad ha cambiado por fuera, pero sigue estando podrida en el interior. Los chicos tienen que volver a hacer el trabajo de la primera vez, y de manera definitiva.

Creo que el punto más fuerte de IT es su estructura. A lo largo de la narración se intercalan ambas partes del libro (1958 y 1985), y dispersos por todo el libro hay apuntes de la historia de Derry, escritos por Mike, uno de los Perdedores, que nos sumergen en el mundo del libro y nos dan una indicación más amplia de que definitivamente hay algo muy mal con Derry. Es una manera de ofrecer una perspectiva global y muy efectiva a la hora de crear tensión, porque sabemos que los personajes salen de 1958 vivos, pero no de qué manera.
Además, King extiende las escenas de terror hasta los límites, pero lejos de ser tedioso o inefectivo, sólo hace que la espera hasta que aparece el verdadero monstruo sea tortuosa. El primer capítulo del libro, en el que George Denborough persigue su barquito de papel por la lluvia, es brillante por la cantidad de foreshadowing (cosas que vuelven a aparecer mucho más adelante), la tensión a lo largo del capítulo, y la descripción misma del encuentro con Eso.

La caracterización de los personajes también es impecable. Y no hablo sólo de los protagonistas (Bill, Eddie, Mike, Richie, Stan, Ben y Beverly) sino de los villanos, e incluso de algunos secundarios. Cuando la narración se mete en la mente de Henry Bowers, un bravucón sádico y que empieza a perder la cordura durante la historia, es imposible no sentir miedo y repulsión. Casi peor es el punto de vista de Patrick Hockstetter, un piscópata silencioso y sin ningún sentido moral. Llegamos a conocer sus sueños, sus sentimientos, sus hábitos y sus manías, al milímetro.


Un tercer aspecto que destaca son las imágenes. King logra evocar horror con escenas que no sólo son espantosas sino muy memorables, que dejan una impresión hondísima en el lector mucho después de que pasa la página. Georgie en la lluvia, Beverly hablando con Eso a través del desagüe, todo el capítulo dedicado a la casa de Neibolt Street, el tiroteo y el incendio antiguos, y la descripción de los fuegos fatuos, son imágenes poéticas que el lector recuerdan como íconos por mucho tiempo.
Olvido algo central: el propio IT. Eso no es nada comparable a lo humano: es mezquino, sádico y manipulador, pero hace parte de su naturaleza animal (o alienígena, lo que sea). Eso es una abominación lovecraftiana, la visión personal de King acerca de algo completamente ajeno a nuestro mundo. Eso es un monstruo despiadado y un villano formidable que se sirve de cualquier método para obtener lo que quiere: niños. Y por si eso no bastase, es espeluznante. Sólo pregúntenle a cualquiera que le tenga miedo a los payasos… o a las arañas.


¿IT tiene algo malo? Sí.
El final del libro, a pesar de estar bien narrado (y era una parte complicada, pues requería contar simultáneamente pasado y futuro), se me hizo apresurado y algo ilógico. Hay un par de personajes que mueren porque sí, como si el autor no supiera qué hacer con ellos. Y la recuperación mental de Audra, la esposa de Bill, en cuestión de minutos, a pesar de ser tierna y muy bella, tampoco fue muy bien explicada.
Entiendo que King vaya por un efecto emocional más que lógico, pero el final del libro tiene muchos altibajos (es un problema constante del maestro Steve).

¿Le sobran páginas? No. IT es un libro épico, y como tal, necesita una buena cantidad de tiempo para desarrollar a todos sus personajes, héroes y villanos. La misma ciudad de Derry es un personaje, y uno muy inquietante. La trama cósmica de la que apenas se dan pistas tiene cabida en esas 1300 páginas de historia. No le sobra ni una sola.

IT es un libro perfecto. Por más problemas que tenga el último tramo del libro, el resto de la historia los anula. Stephen King nos ha dado un relato terrorífico y hermoso a la vez, una gran reflexión sobre la infancia, la memoria, el mal y la amistad.

CALIFICACIÓN: 5/5

sábado, 11 de febrero de 2017

SCHIZO- Cortometraje



Como parte de un proyecto, en la universidad nos pusieron a hacer un corto de 3 minutos o menos (filminuto), y este es el resultado. Es un momento en la vida de alguien no del todo cuerdo.

¡Espero les guste!

jueves, 5 de enero de 2017

Reseña (película): Moana

Título: Moana
Directores: Ron Clements y John Musker
Protagonizan: Auli'i Cravalho, Dwayne "The Rock" Johnson, Rachel House, Temuera Morrison, Jemaine Clement, Nicole Scherzinger.
Año: 2016

Sinopsis: En el mundo antiguo de las islas del sur del Pacífico, Moana, una auténtica navegante, zarpa en busca de una isla legendaria. Forma equipo con su héroe, el mítico semidiós Maui, para cruzar el océano en un viaje repleto de acción. En su viaje, encontrará enormes criaturas marinas, impresionantes submundos y tradiciones milenarias.

Moana es la película número 56 en el canon animado de Disney, dirigida por dos veteranos (Policías y Ratones, La Sirenita, Aladín, Hércules, El planeta del tesoro, La princesa y el sapo): Ron Clements y John Musker, con un elenco estelar que incluía a The Rock, Jemaine Clement y Lin-Manuel Miranda, y que prometía dar una visión respetuosa y renovada de los mitos y leyendas de las islas del Pacífico. Sin presiones.

De alguna manera, todo funciona. Funciona de maravilla.
Vamos primero con los aspectos buenos de la película, que me ha encantado.

¡La animación! La animación de todo es sencillamente espectacular. El agua, la arena, el pelo, la luz y la vegetación… todo es de una naturalidad increíble. Es como ver la realidad… pero más bonita, más “real”. La fluidez de los personajes y sus movimientos, su musculatura, está muy bien hecha. Todas las escenas de viaje en el océano son preciosas (casi sientes la humedad y la sal), pero hay dos momentos que enmarcar: cuando Moana encuentra la mantarraya luminosa, y la pelea contra el demonio Te Ka. Increíble animación y un trabajo de cámara excelente.

Y sobre la animación, los tatuajes de Maui se roban el show. Les explico: los tatuajes tienen a un Mini Maui propio, y el monigote es tan simpático que se roba el show siempre que sale.

¡La música! Disney jamás decepciona con la música, y esta película no es la excepción. Los números musicales varían desde la clásica balada de princesa Disney (“Cuán Lejos Voy”), un número típico y pintoresco (“Tu Lugar”) una canción coral e inspiradora (“Saber Volver”), un solo de Broadway (“De Nada”), hasta el glam rock (“Brillo”, mi favorita personal). La hermosa banda sonora instrumental, que destaca también por ella misma, está compuesta de tambores, cantos y coros tradicionales de la Polinesia.
Una mezcla así puede ser muy buena o un caos total, y por suerte termina siendo MUY buena. Es comprensible cuando la música está compuesta por Lin-Manuel Miranda (creador del musical Hamilton y ganador del Emmy, Grammy y Tony), Mark Mancina (compositor de las bandas sonoras de Tarzán, Tierra de Osos y El Rey León) y el laureado músico neozelandés Opetaia Foa’i.


Los personajes! Primero, que el doblaje les hace justicia. Y segundo, Moana es una gran protagonista. Porque a veces ocurre que en una película, sobre todo Disney, alguien termina siendo más importante que la protagonista. Pues acá, y en acuerdo con el tema de la película de “tomar las riendas y averiguar quién eres”, Moana hace su propio destino: ella pone en marcha los eventos de la película por su deseo de ver el mundo, y ella emprende la búsqueda del semidiós Maui. Todo lo contrario a la estúpida de Elsa en Frozen… pero de esa película hablaré en otro momento.

Además, Moana tiene un cuerpo distinto a la delgadez típica de otras princesas, y es algo que se aprecia y que muchas niñas apreciarán. Ahora, si las marcas de juguetes hicieran los mismo sería magnífico…
Maui es muy divertido, un semidiós que sólo quiere ser alabado y amado por los humanos, y es arrogante y soberbio, pero a pesar de todo ello es adorable. Es un embustero. Y su evolución como personaje a lo largo de la película jamás se me hizo forzada: Moana y él construyen su relación poco a poco a medida que se dan cuenta de que necesitan el uno del otro y empiezan a tomarse confianza. Al final terminan siendo casi hermanos, y es algo genial de ver.

Y un par de personajes de mención están la abuela de Moana, Tala, y el cangrejo gigante Tamatoa. La primera por ser graciosísima y encantadora a su manera excéntrica, y el segundo por ser, al mismo tiempo, despreciable y fabuloso. Definitivamente está en mi Top 10 de villanos Disney.

El mensaje del film, resumido en “tú eres quien decides ser, más allá de lo que tu sociedad o tu familia esperen de ti”, es entregado en pequeñas dosis sin hacerse pesado (que es mi problema con Zootopia), y se mantiene a lo largo de la película, hasta una escena final que da la lección sin decirla, dejando que el propio espectador la entienda. Es una película inteligente.

Lo malo…

Lo malo de Moana son dos cosas: el ritmo y la historia. La película se demora en empezar, mostrando la vida diaria de Moana en su isla y su rutina como la hija del jefe. Pero el conflicto central (devolver el Corazón de Te Fiti) tarda bastante en aparecer. Y después de aquello, el ritmo sigue siendo desigual, pero una vez Moana y Maui se encuentran la película se beneficia muchísimo de la química y el diálogo entre ambos. Hay otra escena (la pelea con Tamatoa) que me pareció muy corta, y pudo habérsele sacado mucho más potencial a un villano así.
Este tipo es demasiado cool.

Y la historia es algo que ya hemos visto muchas veces, empezando por Hércules y terminando con Enredados y Frozen hace pocos años. Sé que el punto de una historia no es el qué sino el cómo lo cuentes, pero aun así no puedo evitar que se me haga conocido todo. Maldición :(

PERO, si hablamos de hacer interesante una historia clásica y conocida, Moana la hace con creces. Una protagonista étnica y profunda con una personalidad realista, un co-protagonista hilarante, animación del mejor nivel posible, música maravillosa y un humor puro y que hará reír a cualquiera, todo con el trasfondo de una cultura rica e interesante que es tratada con respeto.

Ya mencioné que esta película me encantó?


CALIFICACIÓN: 4,8/5   

martes, 3 de enero de 2017

Reseña (película): Doctor Strange

Título: Doctor Strange: Hechicero Supremo
Basada en: Doctor Strange, de Steve Ditko y Stan Lee
Director: Scott Derrickson
Protagonizan: Benedict Cumberbatch, Chiwetel Ejiofor, Rachel McAdams, Benedict Wong, Tilda Swinton, Mads Mikkelsen.
Año: 2016

La verdad es que esta era una película con la que ya iba vendido. Benedict Cumberbatch, uno de los cómics más surrealistas de Marvel, un elenco impresionante, y un par de trailers con efectos que me dejaron con la boca abierta.
Y no me ha decepcionado.

Doctor Strange cuenta la historia de Stephen Strange, un cirujano neurólogo egoísta y arrogante, que trabaja con su exnovia Christine en uno de los mejores hospitales de Nueva York. Distraído al conducir, Strange sufre un accidente que lo deja con las manos destrozadas y daño neurológico. Buscando curarse, y después de probar todas las alternativas médicas, el doctor cruza el mundo para llegar al monasterio de Kamar Taj, donde aprenderá las artes místicas de la hechicera Ancestral, los aprendices Mordo y Wong, y se verá envuelto en una guerra sobrenatural para salvar al mundo.

Empecemos por admitir que la película es Iron Man pero mística. Eso no le quita méritos en ningún sentido.

Lo primero que destaca de Doctor Strange son los efectos visuales. Lo que hizo Inception esta película lo eleva a la onceava potencia, con construcciones dignas de M.C. Escher, fractales, paradojas, bucles, y deformaciones del espacio. La secuencia en la que Ancestral le muestra a Strange las numerosas dimensiones que existen, con todos sus horrores y maravillas, se ha convertido en una de mis escenas favoritas de Marvel (junto a la pelea de Hulk y Loki en Avengers).
Verdaderamente, el equipo de efectos especiales de la película se merece un aplauso (y si se puede, un Óscar).

  Las actuaciones también son impecables. Benedict Cumberbatch (por supuesto) interpreta muy bien al hombre arrogante, luego roto, y por último honrado en el que se convierte Strange. Tilda Swinton es una Ancestral llena de matices y profundidad, lo mismo que Benedict Wong como Wong (eso no me lo esperaba), dándole un toque de humor a un personaje bastante plano en los cómics.
Mads Mikkelsen como Kaecilius, logra, aunque no del todo, hacer que un villano de Marvel sea interesante (algo que no vemos desde Loki), mostrando la lógica y el frío razonamiento tras sus acciones. Pero el que en mi opinión se lleva la palma aquí es Chiwetel Ejiofor con su papel de Karl Mordo. Su relación con Strange, oscilando entre la amistad y la rivalidad, y la evolución del personaje hasta el final, me parecieron excelentes (además de ser un peligro bastante serio para la próxima película).

El guión y el humor de la película fueron un gran punto a favor. Tiene los chistes en los momentos justos y sabe equilibrar muy bien esos momentos con el drama. Las conversaciones de Ancestral, Mordo y Strange son brillantes a la hora de sentar el tono y la personalidad de cada uno de ellos.

Un punto menor, pero importante de todos modos, es la banda sonora. Añade mucho a la atmósfera de la película.

AHORA... mi problema principal con la película es el ritmo. Hay momentos a los que se debió prestar más atención. Darle más aire amenazante a Dormammu, caracterizar algo más a los demás aprendices de los templos. Al principio el ritmo cojea un poco, dando saltos en las escenas de rehabilitación de Strange. Es un problema menor, que no daña el resto de la película, pero aún así es como si ésta tuviera dificultades para empezar.

Doctor Strange es, definitivamente, de lo mejor que ha hecho Marvel últimamente, y pone una barra bastante alta para sobrepasar. Esperemos a ver qué nos trae Guardianes de la Galaxia vol. 2 y Spider-man Homecoming.

CALIFICACIÓN: 4,2/5