viernes, 8 de julio de 2016

Reseña (webcómic): Dresden Codak


  • Nombre: Dresden Codak
  • Autor: Aaron Díaz
  • Año: 2005-presente
  • Idioma: Inglés, no hay traducciones
Esta reseña contiene spoilers.

Dresden Codak es un cómic de Aaron Díaz (sin relación con Marco) iniciado en 2007, aunque técnicamente los personajes principales vienen apareciendo desde 2005 en pequeños one-shots, también en esa página. El estilo de Díaz es fluido, de videojuego incluso, muy detallado y agradable. Presentó unas propuestas para un reboot de DC Comics y un juego de Legend of Zelda bastante originales. Su humor es ligeramente más complicado, enfocándose en la filosofía, la ciencia, el surrealismo y la doctrina del transhumanismo, que indica que el hombre debe progresar y evolucionar más allá de su naturaleza humana, trascender.
Osea que le gustan los cyborgs.
¡Pequeño y enfermizo hombre cyborg!
Pero a lo que íbamos. Dresden Codak es una historia sobre los descubrimientos y aventuras de la científica desquiciada Kimiko Ross y sus amigos, Alina y Dimitri, en un compendio sobre filosofía, ciencia y transhumanismo.
Inician spoilers:
Dresden Codak inicia con una historia llamada Hob. En ella, Kimiko Ross, nuestra científica protagonista, descubre un robot, Hob, que viene del futuro y empieza a desarmarlo para descubrir sus secretos y mecanismos. Viajeros del futuro llegan a recuperarlo y evitar una singularidad tecnológica que destruirá a la humanidad, y lo logran a pesar de la intervención de Alina y Dimitri. Kimiko, devastada porque aquel tecnopocalipsis pudo haber sido el siguiente paso evolutivo (?!), se aleja de sus amigos y descubre un miniHob que sobrevivió. De repente, llegan los mismos viajeros, ahora en misión de conquista, y empiezan a arrasar la ciudad y todo tipo de tecnología. Kimiko logra destruir varios robots de batalla, pero es herida, y tiene una visión sobre su difunta madre y la causa de la caída de la humanidad. Desde ahí la cosa se pone... rara. Lo que entiendo es que Kimiko se fusiona con la máquina suprema (Mother) y trasciende a otro plano, da un discurso sobre la evolución y la trascendencia humana, y... luego no sé qué ocurre. Ni idea:
...khé
En fin, luego de... eso, Kimiko se recupera en el hospital, le hace pistola a su padre, y escapa de los soldados que custodian su cuarto. Y se acaba Hob.
Esta es la mejor parte de Dresden Codak, en mi opinión (aparte de la parodia de Dungeons & Dragons pero con filósofos), con un arte brillante, un guión bastante original (y bizarro) y personajes más o menos entendibles (sí, incluso Kimiko), amén de momentos de humor que se agradecen. Hay momentos épicos, que dices "me voy a poner esta mierda de wallpaper", como:
nice.


Luego está Dark Science, el segundo y actual arco. En él, Kimiko queda en quiebra por un mal invento sobre autores muertos (larga historia), así que se dirige a la capital, Nephilopolis. Allí Kimiko se hace amigo de una secretaria, Vonnie, e intenta que el departamento de Inquisición le apoye un proyecto. Falla por culpa de la burocracia, y atrae la atención de un misterioso grupo de sombrías figuras. Nephilopolis pronto se revela como una distopía fríamente controlada, y se nos revelan cosas sobre el pasado de Kimiko y la relación con su padre, el aclamado robotista Kaito Kusanagi. Kimiko se hace amiga de un arqueólogo que conoció en el tren, Balthazar, y ambos intentan desentrañar el misterio del símbolo del sol naciente... antes de que Balthazar sea secuestrado por el gobierno (el argumento es algo complicado por tantas historias paralelas). No sigo más porque es engorroso, pero se hacen una idea. Hay momentos de humor todavía, menos, pero los hay.
Ah, y hasta ahora hay una sola batalla de robots:
...nice.

Este arco tiene un arte más suave y brillante que antes, pero la historia se vuelve más desquiciada a cada página, con todas las palabras extravagantes que usa Díaz en su burocracia, el número de personajes extraños, la simbología, y la filosofía transhumanista que realmente empieza a ser molesta en un punto. Específicamente aquí:
Wow, sí, Kimiko, ahora que eres completamente un robot, eres perfecta, wow.
Y aquí:
UUUUUUGGGGGGHHHHH
Y además, MUCHO TEXTO EN POCAS PÁGINAS. Esto fue lo que condenó a Ctrl+Alt+Delete, además de que en Dark Science buena parte del texto son clases de filosofía, no diálogo como tal.
Y lo último es la tendencia del autor a poner a Kimiko en poses sensuales, o fanservice. Esto fue parodiado en un cómic en Tumblr que generó una pelea con el mismo Díaz. Pero es que es la verdad: dice que lo hace para empoderar a las mujeres y darles independencia, pero, hombre, vamos: todos sabemos que lo haces porque te encantan las bubis y culo de Kimiko.


...En-en esta ni siquiera sé cuál es el punto del desnudo gratuito. A no ser que esto sea Ghost in the Shell (?)

OH, SÍ, FEMINISMO (y traseros)

¿CONTENTO, AARON?

En fin, que Dresden Codak es un webcómic que empezó bastante bien, con una premisa original y divertida con momentos bizarros, pero eventualmente las ideas (y ganas de fanservice) del autor se hicieron cada vez más radicales y empezaron a cambiar la historia. Mala cosa.
CALIFICACIÓN: 4/5





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